"Paz significa: reconozco el bien en los demás"
Silvia Marillán Romero es agrónoma, mapuche y metodista. Desde abril de 2023 coordina el proyecto de paz de la Iglesia Metodista en Nueva Imperial, Chile, una tarea desafiante. Nos explica qué la motiva, qué significa para ella la paz y qué consejos la han ayudado en momentos difíciles.
Silvia Marillán Romero vive en el sur de Chile, a unos diez kilómetros de la ciudad de Nueva Imperial y cerca de su familia. En esta zona, Araucaria, son frecuentes los conflictos y la violencia entre los colonos, el Estado chileno y la población indígena. Población mapuche. Esto implica a menudo la asignación de tierras y agua y la discriminación de los mapuches.
En un clima de miedo
Existe un clima de miedo, desconfianza y prejuicios mutuos. Los frentes están endurecidos. Junto con su entregado equipo, Silvia Marillán Romero visita a las familias mapuches en los pueblos, presta apoyo en situaciones de emergencia y organiza asistencia jurídica. El equipo pone en marcha proyectos como huertos comunitarios y pequeños grupos empresariales. Esto fortalece a la comunidad mapuche. Silvia Marillán Romero también participa en el proceso de diálogo entre las partes en conflicto, que la Iglesia Metodista ayudó a iniciar, y actúa como mediadora en las conversaciones organizadas por el Estado. Acaba de asistir en Chile a un seminario organizado por las Naciones Unidas: Representantes de pueblos indígenas de varios países compartieron sus experiencias sobre sus propios procesos de paz.
Reconocerse a sí mismo y a los demás
¿Qué hace falta para alcanzar la paz? La joven está convencida: "En primer lugar, se trata de conocerse a uno mismo, sus propios problemas y conflictos. Reconocerte también a ti mismo". Luego se trata de reconocer y respetar a los demás. Y practicar el estar juntos a pesar de las diferencias y ver lo que tenemos en común. "Las opiniones y creencias de los demás son igual de importantes. Es importante reconocer lo bueno de los demás. Cuando se reconoce así a los demás, empieza la paz". Es importante no mirar por los intereses propios, sino por el bien del conjunto, de la comunidad que vive junta como en una casa. Todo el mundo tiene algo positivo que aportar a la comunidad, entonces ésta también puede crecer.
Aprender a respetar desde pequeños
Al crecer en una familia de pastores, Silvia Marillán Romero se vio influida por la actitud de sus padres: "Para ellos era importante acompañar a las personas, independientemente de que fueran o no de la iglesia. Aprendí desde pequeña que uno debe hacer bien su trabajo, independientemente de las personas con las que trate y del trabajo que implique. Esa fue mi educación social, además de mi formación como agrónomo". Crecer con la espiritualidad mapuche y ser metodista no es una contradicción para ella. "La cultura mapuche me ha ayudado a reconocer a Dios en todos los ámbitos de la vida, especialmente en la naturaleza. Se complementan. En mi cultura hablamos de "vivir bien, estar bien", en la fe cristiana hablamos de "vida en abundancia".
Buen oyente
A Silvia Marillán Romero le gusta estar en los pueblos y la gente de allí dice que es muy buena escuchando y acompañando a los demás. Para ella es importante servir a los demás con este proyecto y utilizar su fe y sus habilidades sociales para ellos. Quiere llegar a la gente, implicarla, apreciarla y contribuir a su crecimiento. Para ello, también quiere encontrar nuevas estrategias de trabajo con las familias de los pueblos. Empezó a trabajar muy motivada. Luego, poco a poco, se dio cuenta de que también había dificultades.
Carga pesada y buenos consejos
"A veces es como llevar una pesada carga", dice. Algunas cosas no salen como ella esperaba. "Al principio, los participantes en el proyecto piensan: Oh, ahora sí que vamos a conseguir algo". Ha tenido que aprender que las personas tienen caracteres diferentes y que tiene que comunicarse más claramente con algunos de ellos sobre lo que necesita de ellos. "Tiendo a ser más 'pasiva' en estas situaciones y no me gustan tanto los conflictos". Su padre le aconsejó que pensara en lo que era importante para ella, cuál era su intención, su objetivo y su línea. También le dijo: "Hay muchas cosas en las que no puedes influir directamente".
Afrontar cosas nuevas y recuperarse
Mientras tanto, ha ganado en confianza y precisión, es más capaz de afrontar los conflictos y abordar las cuestiones difíciles con mayor claridad. La coordinación del proyecto de paz sigue siendo difícil y compleja. Han reorganizado las áreas de responsabilidad en el equipo y quieren prestar más atención a capacitar a las personas en lugar de quitarles cosas de las manos. Silvia Marillán Romero se relaja cuando está con su familia. "Y cocinar y jugar con mis tres perros y mi gato, eso me hace bien. Y estar en el jardín y en la naturaleza en general".
Nicole Gutknecht, Connexio develop / Fuentes: Entrevista de Flavia Contreras y Roman Gnägi con Silvia Marillán Romero e informe provisional de Silvia Marillán Romero. Todas las fotos de Roman Gnägi
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